ACTA DE CONSTITUCIÓN DEL PROYECTO (Project Charter)
Presentación en Genially del Acta de constitución del proyecto
ACTA
DE CONSTITUCIÓN DEL PROYECTO (Project Charter)
Ø IDENTIFICACIÓN: Sistema
de escucha activa de los
administrados.
Ø DESCRIPCIÓN: Se
trata de poner en marcha, a partir de la administración autonómica central,
provincial y comarcal agraria, un sistema que permita conocer las demandas y expectativas que tienen los agentes del sector
agroalimentario (agricultores, ganaderos, pescadores, industrias de
transformación, cooperativas agrarias, organizaciones profesionales agrarias,
organizaciones medioambientalistas, …), para poder satisfacer sus necesidades en cuanto a la gestión administrativa y
el asesoramiento adecuado a las demandas que planteen en cada momento.
Ø JUSTIFICACIÓN: Cualquier
análisis que hagamos de la evolución de la Administración agraria en las
últimas décadas, constata que la Administración Agraria Española y
especialmente la Autonómica ha pasado de acompañar y asesorar a estos actores,
a través de los antiguos Servicios de Extensión Agraria (SEA), en los medios
para alcanzar ese objetivos (mejora de las prácticas para utilizar
eficientemente los recursos disponibles), a desempeñar un papel centrado sobre todo en la gestión del reparto de ayudas y de su
control (con un alto grado de burocracia), en detrimento de la anterior
función. A partir de esa evidencia, surge la necesidad de desarrollar nuevos enfoques que se basen en el
análisis de las expectativas de los diferentes grupos de interés (metodología
de la Responsabilidad Social) que forman parte de los Sistemas de Asesoramiento
(los actores no son espectadores pasivos), y permitan el diseño de modelos compartidos que den respuesta a las demandas. En
cierta forma, se trataría de pasar de los modelos tradicionales basados más en
la oferta de servicios de asesoramiento (modelo de arriba abajo) a otros centrados en la demanda de esos
servicios (de abajo a arriba,
multidireccionales y multilaterales), lo que gracias a las nuevas tecnologías es ahora más posible que nunca. Por lo mismo, la
administración agraria,
especialmente la periférica, tendrá que ser más cercana al sector, con más capacidad de respuesta a las
demandas. Pasar de una administración agraria territorial "pasiva"
centrada en los trámites para percibir las ayudas y cumplir con los requisitos
sanitarios, a otra que, además de esto, sea "más proactiva". Se trata de diseñar un sistema que
permita detectar de forma periódica las necesidades de apoyo y acompañamiento
que los agentes agrarios tienen de la Administración. Es urgente propiciar un
cambio estratégico lo más rápido posible que consiga una administración agraria
más cercana y útil, lo que redundará en una mayor justificación social de su existencia. Esto está relacionado
con la necesidad de una nueva gobernanza
territorial, una nueva institucionalizad que permita dar más protagonismo a
la diversidad de actores (gobernanza multinivel). Es complicado determinar cuál
es la mejor administración, pero podemos tener la certeza de que el exceso de
burocracia, el encierro en los despachos, el mirar hacia fuera para buscar
culpables de nuestros males, pensar que
no tenemos capacidad para cambiar las cosas, no coordinarse
internamente, enzarzarse en la discusión de competencias absurdas entre
diferentes áreas departamentales, no tener claro el servicio público que debe
justificar cada actuación, perder la noción de la imprescindible utilidad
práctica de los actos administrativos; son, todos ellos, elementos de una mala
administración. Para cambiar esta realidad, además de una firme voluntad del Gobierno y de los gestores de la Administración,
es necesaria una ciudadanía más activa,
las personas somos las auténticas soberanas en democracia, tenemos la
responsabilidad última y primera para cambiar las cosas, y no debemos ceder
toda esa responsabilidad a los responsables políticos. Si cada persona
cumpliera con sus obligaciones, no ya solo familiares o con su trabajo, sino
como ciudadanos activos, en nuestras manos estaría, en bastante medida,
propiciar los cambios necesarios.
Ø OBJETIVO: Conocer las demandas de los administrados para dar
respuesta adecuada a sus necesidades. Para ello, es necesario hacer un análisis
de la realidad actual aplicando la metodología de los grupos de interés, que
permita saber sus expectativas y
propiciar un diseño participativo y consensuado de los sistemas de escucha
más convenientes. El sistema será puesto en marcha en todas las Oficinas
Comarcales Agrarias, Oficinas de Gestión de los Parques Naturales y
Delegaciones Territoriales de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y
Desarrollo Sostenible.
Ø ALCANCE: Se organizarán grupos de trabajo comarcales, provinciales
y uno regional, en los que estarán representados todos los grupos de
interés afectados (público-privados),
para determinar los parámetros
principales de la Administración
agraria, en cuanto a cubrir las demandas de los agricultores y pescadores y
de los territorios rurales. Se entregarán dos
informes por grupo de trabajo, el primero se centrará en el análisis de la situación actual en
cuanto a necesidades de información y el segundo será de propuestas para la puesta en marcha del sistema de escucha activo y
su retroalimentación permanente. A partir de esos informes se diseñará una plataforma
de conocimiento que será la herramienta principal para compartir la
información y las experiencias acumuladas.
Ø RECURSOS: los medios necesarios para llevar a cabo
el proyecto son fundamentalmente humanos.
Para los grupos de trabajo se necesitará un apoyo técnico y administrativo que
lo harán el personal de la Administración. En cuanto a la herramienta a diseñar
(plataforma de conocimiento), es difícil saber el coste que tendría y si sería
necesario contar con una consultora externa. Podemos suponer un tanto alzado de
70.000 euros, aunque deberían ser
los desarrolladores (informáticos) los que determinaran el coste. Se trataría
del diseño de la plataforma no de su implementación y puesta en funcionamiento
que se realizaría en fases posteriores. Los medios materiales serían los
propios equipos informáticos que ya existen en la Administración.
Ø TIEMPO: la duración que se estima para el proyecto
es de 12 meses, para lo que la
Administración debe dotar de los recursos necesarios.
Ø LIMITACIONES: para que los objetivos del proyecto se
cumplan es necesario que se den una serie de supuestos. El primero es una firme
decisión política de abordar el problema de la burocratización de la
Administración y tener una fuerte convicción de dar respuesta a las demandas
reales de los administrados. El segundo es poner todos los recursos humanos y materiales necesarios, facilitando además la
implicación de los empleados públicos en las tareas del proyecto.
Ø INTERESADOS: Los grupos de interés del proyecto son
todos los afectados por sus actividades y resultados. Concretamente, la propia Administración (autonómica, provincial
y comarcal), los agricultores, ganaderos
y pescadores (a nivel individual cuando sea conveniente y a través de sus
organizaciones profesionales), las cooperativas
agrarias, los equipos técnicos
de las organizaciones profesionales agrarias y pesqueras y los equipos de los
servicios de asesoramiento privado
que existan en el territorio, y las organizaciones medioambientalistas.
Ø ORGANIZACIÓN DEL PROYECTO: el proyecto tendrá
a una persona en la dirección técnica y
otra en la dirección política (un
alto cargo de la Consejería, que sea parte del Consejo de Dirección), con un
equipo de 8 personas técnicas (una
por provincia), todas ellas empleadas públicas. Además, se contará con la consultora adecuada para el diseño de
la herramienta si fuera necesario. Se organizará en tres fases, la primera de análisis de la situación que harán los
grupos de trabajo con el apoyo del equipo técnico. La segunda será de
propuestas de soluciones a los déficit y demandas detectadas. Y la tercera de
diseño de la plataforma de conocimiento.
Ø RIESGOS INICIALES: los más importantes van a estar
relacionados con las fuertes reticencias
a los cambios que una parte importante del sistema público, debido a las propias inercias de la rutina
adquirida y al cansancio acumulado por las veces que se intenta mejorar y no se
consigue. Luchar contra el desánimo y sobre todo conseguir una alta motivación en torno al proyecto será esencial
para conseguir los logros previstos. En ese sentido, también será fundamental
la implicación de los agentes privados
(ya mencionados) en las diferentes fases del proyecto.
Ø REQUISITOS DE APROBACIÓN: las lecciones aprendidas del proyecto deben
ser el propio proceso participativo
para su ejecución, con los tres entregables descritos (informe de análisis,
informe de propuestas/soluciones y diseño de la plataforma de conocimiento). La
persona que decidirá el cierre del proyecto, en función lógicamente de los
objetivos cumplidos será la dirección del proyecto en su doble componente
técnica y política como antes hemos definido.
Ø NOMBRAMIENTOS DE LOS RESPONSABLES: Ya hemos comentado
en la organización del proyecto que la dirección tendrá dos niveles, la política
(un alto cargo miembro del Consejo de Dirección de la Consejería) y la técnica que deberá ser una persona con
amplia experiencia y conocimiento de la Administración agraria y con dotes
demostradas de liderazgo.
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